Revista bimestral • Noviembre-Diciembre de 2011 • Año 110
  • Texto Aumentar texto Disminuir texto
  • Color de fondo Azul Blanco
  • Comparte este texto Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir a un correo

Destino funesto

Omar Ávila del Ángel

?λλ' ?γε μοι τ?δε ε?π? κα? ?τρεκ?ως κατ?λεξον

τ?ς ν? σε κ?ρ ?δ?μασσε τανηλεγ?ος θαν?τοιο; [Homero. Odisea, XI, 170]

Pues, venga, dime exacta y detalladamente:

¿Cómo el destino terrible manipuló tu lamentable muerte? [Odisea, XI, 170]

El horror está vinculado casi siempre con la muerte. El terror más grande es a dejar de vivir. Pero el que es manipulado hasta después de su muerte, ese es un verdadero desdichado.

Lo terrible no es morir, sino ser manipulado después de muerto, al igual que las lenguas muertas, que no hacen otra cosa que causar horror ante las manipulaciones de sentido que se les hace.

Palabra muerta, destino terrible.

Traducción: Marcelo Pérez Silva

  • Imprimir Imprimir texto
  • Descargar este texto Descargar texto

Nombre (obligatorio)

Correo (obligatorio)

Sitio Web

Comentarios
Sin comentarios

Epílogo
Palabras gitanas

A la sección presente se le observa entre tiendas, bufones, fuegos, bailes carnavalescos, y Pantagruel gritando muy erguido, entre los grandes charcos circulares de la calle: ¡A beber! ¡A beber! La gente se sofoca y ríe acalorada por excesos de acontecimientos en uno y otro tiempo, que nadie alcanza a comprender pero que pasan tan veloces, que en su fuerza muestran al caudaloso e inasible río humano del sentido –no más obnubilado por la ley formal de las gramáticas y el orden–; saltando igual a los ojos de una bella mujer morena –llena de velos–, que sigue con la mirada a un enano que corre y canta embrujos retóricos, dirigidos a un rey que es a la vez macho cabrío, al que todos dan bofetadas y besos.

Efectivamente, esta sección que sostienes con la vista ha de ser de naturaleza lingüística, y como tal, su estudio ha de montar adentro de la mente a un carnaval de tipos móviles, iguales a colgantes de Miró sin hilos; siendo figuras de sentido deviniendo palabras; deviniendo nubes… deviniendo corrientes de aire con olor a cerveza fresca.

Enlaces recomendados